BENIDOLEIG, cuya etimología en árabe significa tribu de los Doleig, fue en principio una alquería árabe de las muchas que se instalaron en el valle del río Girona bajo la protección de la ciudad de Dénia, el más importante puerto de la zona y capital de la Taifa.
Tras la conquista del Reino de Valencia por Jaime I "El Conquistador", la población fue donada a Sancho Pina hasta que acabó siendo adscrita al marquesado do Dénia.


Cuando en 1609 se produjo en España la expulsión de los moriscos (campesinos de origen y fe islámica), Benidoleig sufrió la despoblación y la ruina del campo hasta que en 1611 fueron repobladas sus ricas tierras por los mallorquines, pasando a ser baronía en 1620. Hasta 1802 dependió administrativamente de Orba y poco tiempo después de adquirir su autonomía municipal, se acometieron obras de reforma de la iglesia parroquial dedicada a la Santísima Sangre de Cristo.