Benidoleig celebra sus fietas mayores a partir del primer jueves de agosto, en honor a Santa Bárbara, la Inmaculada Concepción y la Santísima Sangre. Los actos religiosos transcurren durante tres días seguidos, celebrándose cada día un santo distinto. Por la noche, las populares verbenas y las tradicionales "cordaes" atraen a gente de toda la comarca que se divierten mezclándose con los vecinos del pueblo, veraneantes y residentes extranjeros. Es en estas celebraciones lúdicas donde el caracter eminentemente abierto y festivo de los benidolenses se transmite también a la gente de otros lugares.

A lo largo de los cinco dias siguientes a las fiestas patronales, tienen lugar los tradicionales "bous al carrer", una costumbre popular extendida por todas las poblaciones de la Marina Alta.

El día de San Vicente Ferrer, el lunes siguiente al lunes de Pascua, es tradicional ir a pasar el día al paraje cercano a la Cueva de las Calaveras, donde mayores y pequeños disfrutan comiendo la "mona", un dulce típico que goza de gran prestigio en la repostería levantin